Quito, 11 de septiembre del 2008
BOLETÍN DE PRENSA
ES NECESARIO REACTIVAR LA MEDIANA
Y PEQUEÑA PRODUCCIÓN AGRICOLA
“La subida de los precios de los productos no es solo un problema coyuntural o inflacionario; sino que es un problema estructural, del modelo de desarrollo económico y productivo implementado en los países de América Latina”, dijo Luís Andrango, Presidente de la Confederación Nacional de Organizaciones Campesinas, Indígenas y Negras, FENOCIN.
Al referirse al Mandato Agrícola, dijo que la FENOCIN lo considera como una acción coyuntural frente al proceso, y que es necesario reactivar la pequeña y mediana producción que aporta con el 60% de la canasta básica del pueblo ecuatoriano.
Indicó que la propuesta de constitución recoge el planteamiento de la FENOCIN, que es la Soberanía Alimentaria. Precisamente en los últimos años se ha dado una política de apoyo enfocada solamente a los agro negocios de exportación y no para fortalecer a la producción de alimentos.
Luís Andrango, precisó que es necesario emprender en la transformación del modelo de producción, que cada día utiliza una mayor cantidad de fertilizantes y agroquímicos en la producción de alimentos, los mismos que son importados de otros países y que inciden en la subida de los precios.
Planteó la necesidad de que se cree en el país espacios de comercialización más solidarios, en donde los productores del campo tengan espacios de comercialización hacia la ciudad. El lema de la FENOCIN es “El campo produciendo sano y la ciudad consumiendo responsablemente”.
Señaló que el Mandato Agrícola tuvo un efecto coyuntural, su propósito fue apoyar a solucionar la crisis de la mayoría de campesinos y controla la subida de los precios. Señaló que a nivel mundial se registró la subida del precio del petróleo que es la materia prima de los fertilizantes, se registró .un incremento en el costo del trigo, maíz y soya, que se está orientando hacia los biocombustibles, lamentablemente en el Ecuador también se vivió una crisis invernal que afectó a los cultivos previstos para esta época, por ello el Mandato incluyó un seguro agrícola que permita a los campesinos, que pierden su producción, reinvertir y continuar con la producción de alimentos.
Resaltó los beneficios de este mandato que incluye un programa nacional de soberanía alimentaria que se implementa a través de un bono para los campesinos, que incluyen semillas, fertilizantes orgánicos y otros insumos. Este es un aporte fundamental para el sector rural, subrayó.
La FENOCIN, dijo, se opone a cualquier medida clientelar que coarte la autonomía organizativa; sin embargo es fundamental recuperar el rol de los campesinos, no quieren que se les siga considerando como personas de segunda clase; sino que el Estado y la sociedad les devuelvan el rol de productores; igualmente, creen que es fundamental los subsidios como política redistributiva.
Señaló que a nivel de Latinoamérica, la concentración de la riqueza está en pocas manos y los efectos negativos han sufrido el hombre y la mujer del campo. Según datos estadísticos, la pobreza en el sector rural se ubica en el 72%, por lo que piden que el Estado no les ubique como grupos vulnerables; sino como productores que tiene un rol dentro de la sociedad, para lo cual necesitan fortalecerse y tener el apoyo del Estado.