BOLETÍN DE PRENSA
Quito, 15 de mayo del 2008
FENOCIN APOYA ARTICULADOS
SOBRE FORMAS DE TRABAJO
La dirigente de la Confederación Nacional de Organizaciones Campesinas, Indígenas y Negras, FENOCIN, Manuela Cobacango, apoyó los articulados aprobados por la Asamblea Constituyente, que reconoce y protege al trabajador autónomo y por cuenta propia y al que realizan los campesinos, indígenas y afroecuatorianos en sus comunidades.
Señaló que el articulado sobre trabajo que constará en la nueva Constitución Política, abre las expectativas para que miles de ecuatorianos puedan acceder a una forma digna de trabajo, y que no sean perseguidos ni explotados como ocurre actualmente.
Es hora de que se proteja toda forma de trabajo y se ponga freno a los abusos cometidos al que han sido sometidos estos trabajadores, al ser confiscados sus productos y mercaderías.
Indicó que la labor impulsada desde la mesa 6, de Trabajo, Producción e Inclusión Social, merece el respaldo de los asambleístas, porque está garantizando el cumplimiento del modelo político por el cual se pronunció la mayoría de ecuatoriano en las elecciones del 2006.
Los articulados aprobados, sin duda garantizarán el derecho al trabajo y al mejoramiento de la calidad de vida de los ecuatorianos.
Manuela Cobacango, dijo que todos los trabajadores incluidos los que realizarán trabajos por cuenta propia tanto en las ciudades como en el campo deberían estar protegidos por el Seguro Social, porque ellos se convierten en sus propios patronos que aportan al desarrollo económico y social de las familias ecuatorianas.
Los artículos aprobados en material laboral, sin duda abren posibilidades para que los ecuatorianos tengan mayores oportunidades para emprender sus propias iniciativas, lo que debe estar respaldado por un régimen laboral que garanticen su bienestar.
Es saludable para el desarrollo del Ecuador, que todas las modalidades de trabajo, sea en relación de dependencia o autónomo, incluidas las labores de auto sustento y cuidado humano, gocen de reconocimiento y protección del Estado, que les garantiza igualdad de derechos y condiciones para su desenvolvimiento.
En el caso de los campesinos, se debería comprometer la ayuda del Estado para que impulse nuevas formas de producción en el agro, mediante la entrega de créditos, tecnología y asistencia técnica, precisamente en este tema trabaja la FENOCIN, con su propuesta de Revolución Agraria y la metodología para poner en práctica un modelo que promueva la pequeña producción agrícola.