Quito, 22 de abril del 2008
BOLETÍN DE PRENSA
EN DÍA MUNDIAL DE LA TIERRA
FENOCIN IMPULSA PROPUESTA
DE REVOLUCIÓN AGRARIA
Con ocasión de conmemorarse el 22 de abril, el Día Mundial de la Tierra, Manuela Cobacango dirigente de la Confederación Nacional de Organizaciones Campesinas Indígenas y Negras, FENOCIN, señaló que esta organización ha presentado a la Asamblea Nacional Constituyente propuestas sobre la Revolución Agraria y la Soberanía Alimentaria, enfocadas a garantizar la vigencia de las pequeñas agriculturas campesinas, a generar empleo con equidad en el campo, a preservar la biodiversidad y la identidad cultural.
Varios estudios y los conocimientos de los campesinos sobre los impactos que ocasiona la monopolización de la producción y el consumo exagerado en los países del norte, alertan la destrucción de los recursos naturales y el cambio climático, por ello es necesario; que junto a políticas redistributivas de los alimentos, se apliquen técnicas de producción respetuosas del medio ambiente que permitan un desarrollo sostenible y sustentable. Precisamente la FENOCIN, ha presentado propuestas como: la producción agroecológica que no solo abastece de alimentos limpios para el consumo humano, sino que se generan en armonía con la naturaleza sin alterar el medio ambiente, suministrando productos limpios y aptos para el consumo humano.
Indicó que la insistencia en las plantaciones destinadas a los agronegocios que el sistema capitalista pretende imponer a los campesinos-indígenas que trabajan la tierra, está causando los efectos del cambio climático; en esta dirección, la producción de agrocombustibles que quiere imponer el imperio para alimentar sus máquinas puede provocar en el corto plazo una catástrofe alimentaria de proporciones mundiales.
Manuela Cobacango, informó que otra de las propuestas de la FENOCIN, es la revolución agraria, que se enmarca dentro de los términos de: redistribución de la tierra, distribución equitativa del agua, producción respetuosa del medio ambiente destinada al mercado interno y la recuperación de las semillas y conocimientos ancestrales, permitirán que los campesinos, indígenas y negros que trabajan la tierra puedan vivir con dignidad en el campo, sin necesidad de abandonen sus tierras y a sus familia.